Mayo equivale a Mamá 2


M-a-m-á

Mamá me ama…

Mamá me mima…

Son algunas de las frases que usualmente se  utilizan en las escuelas para enseñar a leer y escribir a niños y niñas.

ma – me – mi – mo -mu

El primer fonema, la primera sílaba que la mayoría de niños dicen en el primer año de vida.

El Reflejo Condicionado que nos programa para entronizar a Mamá en un nicho sagrado.

Hay Madres…

Las hay sensatas, tiernas, maduras, mimosas. Las que se desviven por sus hijos e hijas. y buscan darles lo mejor de sí mismas. Aunque les toque asumir solas el cuido de sus hijos.

Las hay insensatas, duras, cáusticas, odiosas, malvadas. Las que parieron por cualquier causa o motivo, menos el de criar o educar a un hijo.

Las hay tontuelas, las que creyendo retener a un hombre permitieron el embarazo, quedando abandonadas a su propia suerte. No una, sino muchas veces.

Las hay fufurufas, vestidas como muñequitas de sala. Que de la maternidad sólo supieron el momento del embarazo, porque a partir de ahí sólo vieron a sus hijos ya vestidos de gala para las piñatas, las reuniones de la school, cuidados por “la china”. Son las que jamás tienen tiempo para atender al hijo o la hija; las que delegan en otros la educación de sus vástagos.

Aunque no nos guste, las madres son las encargadas por nuestra cultura de transmitir el modelo socializador en los hijos e hijas (En Nicaragua, por lo menos la mitad de los hogares están a cargo de una madre soltera). Obligadas por la sociedad a ser “personas de octava categoría” pero con las obligaciones de una reina, de una diosa, una diosa a la que no se puede criticar ni censurar directamente, cara a cara, porque es un delito moral, social y religioso.

love-1833162_1920“Madre sólo hay una, la madre es sagrada, como mi madre ninguna…” Frases trilladas que conducen a caminos sin salida cuando Mamá no cumple cabalmente su rol de madre y nos tenemos que tragar los reclamos para que se pudran y exploten dentro de nosotros. Frases que llenan la consulta psicológica de personas frustradas, inutilizadas e incapaces de luchar contra ese mito cultural. Porque la madre no se toca, no importa si cumplió o no su rol, no se toca, no se critica.

El camino que queda es el insulto, el verbo, el maltrato en contra de las personas que la representan o se asemejan a ese símbolo sagrado.

En síntesis, las madres son personas, de carne y hueso, con afectos y defectos. Buenas y malas. Mimosas o cáusticas. No son dioses intocables. Cometen errores, encabes, metidas de patas. Pegan duro o gritan igual. Dueñas de la faja y la chinela, del galletazo y del trompón.

Capaces de agarrarse a pijazo limpio con los pescas por defender a “su angelito”. O, en su defecto, se comportan con sus hijos como si ellas fuesen la pesca, agarrando con odio físico y afectivo a sus hijos.

Mujeres a las que les toca llevar a cabo múltiples papeles, usar muchos sombreros y ser evaluadas sólo por uno de ellos: El de madre.

La próxima vez que te toque adorar o criticar a tu madre (aunque suene a verbo, no lo es), ponete a pensar a qué figura vas a criticar, adorar; ” a la persona, a la mujer, a la esposa, a la hija, a la madre, al símbolo que culturalmente ella representa”.

¿Te fijás que no es tan fácil?

Para vos Mamá

Para vos, mujer, madre, persona. Obligada a ser perfecta, divina, incuestionable. Mis respetos, mi envidia, mi apoyo.

Date permiso de ser vos misma, de tener los hijos que te ronque sin darle cuentas a nadie. De parirlos porque te gustan, porque deseás jugarlos, tocarlos, besarlos. No para retener a tu lado a cualquier cabrón, que de todas maneras no se va a quedar a tu lado, aunque siga en la casa.

Date permiso de no ser madre si no querés. No usando el aborto como método anticonceptivo, a la larga la que se jode sos vos si insistís en usarlo, sino porque así lo has decidido, porque te importa un pito si parís o no parís hijos. Le cuereya el mantener esta postura, preguntale a las que han decidido tomar esta ruta.

Date permiso de cometer errores y de aceptarlos, para luego corregirlos. No sos perfecta, no sos la Virgen María, aunque te hayan elevado a ese nivel.

Date permiso de no ser culpable de todo y de nada. Acordate que para ser madre NO HAY ESCUELA, no hay títulos. Se aprende mediante ensayo y error. NO HAY RECETAS.

Sos persona, sos mujer. Con la maravillosa opción de crear una vida dentro de vos. Pero no es tu obligación hacerlo, no es tu obligación el cumplir a la perfección con el rol de madre porque no sos robot. Sos persona.

Las metidas de pata son parte de la vida, ciertísimo, pero las mismas no saben tan mal cuando se cometen en el proceso honesto de educar con afecto a los hijos e hijas que decidiste tener. Si la paseaste, la paseaste. Culparte sólo servirá para ahondar la herida que pudiste haber provocado, en vez de restañarla.

Madres pueden existir muchas, como la mía, montones. Tan sagradas como la vida misma, pero jamás como una diosa, porque la madre es mortal, imperfecta, llena de defectos y errores.

Pero… es mi madre.

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Mi tributo a los seres que nos trajeron a la vida, para bien o para mal, con sus defectos y virtudes, con amor o sin amor, pero se fajaron a la brava, a trompones y a patadas.

Y si les molesta a las personas perfectas y se ofenden por lo que digo…,

¡PREGUNTAME SI ME IMPORTA!

 

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2 Comentarios en “Mayo equivale a Mamá